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Fuente: Pixabay
Mermelada casera saludable de fresas y semillas de chía
Esta sana, sencilla y deliciosa mermelada de fresas y chía está endulzada de forma natural con miel. Está repleta de nutritivas semillas de chía, sólo requiere cuatro ingredientes y es increíblemente fácil de hacer. Esta mermelada es perfecta para untar en una tostada, encima de una tortita o incluso en los copos de avena de la mañana.
Ingredientes
- 2 tazas De fresas frescas (también puede utilizar congeladas)
- 2 cdas De miel
- 2 cdas de semillas de chía
- 1 cucharadita De zumo de limón fresco
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Procedimiento
Si utiliza fresas frescas, lávelas y descorazónelas; si las utiliza congeladas, no es necesario prepararlas. Pon las fresas en un cazo a fuego medio.
Cuando las bayas empiecen a calentarse y a soltar su jugo, aplástalas con el dorso de un tenedor o un pasapurés hasta que se pulvericen pero queden algunos trozos.
Añada las semillas de chía, la miel y el zumo de limón hasta que estén bien mezclados.
Reduce el fuego a bajo y deja que la mermelada cueza a fuego lento durante unos 15 minutos, removiendo de vez en cuando para evitar que se pegue a la sartén.
Cuando la mermelada espese, retira el cazo del fuego y deja que se enfríe unos minutos.
Transfiera la mermelada a un tarro y déjela enfriar completamente antes de taparla y refrigerarla.
La mermelada se conserva en el frigorífico hasta dos semanas.
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Mermelada casera saludable de fresas y semillas de chía
Esta sana, sencilla y deliciosa mermelada de fresas y chía está endulzada de forma natural con miel. Está repleta de nutritivas semillas de chía, sólo requiere cuatro ingredientes y es increíblemente fácil de hacer. Esta mermelada es perfecta para untar en una tostada, encima de una tortita o incluso en los copos de avena de la mañana.
Si utiliza fresas frescas, lávelas y descorazónelas; si las utiliza congeladas, no es necesario prepararlas. Pon las fresas en un cazo a fuego medio.
Cuando las bayas empiecen a calentarse y a soltar su jugo, aplástalas con el dorso de un tenedor o un pasapurés hasta que se pulvericen pero queden algunos trozos.
Añada las semillas de chía, la miel y el zumo de limón hasta que estén bien mezclados.
Reduce el fuego a bajo y deja que la mermelada cueza a fuego lento durante unos 15 minutos, removiendo de vez en cuando para evitar que se pegue a la sartén.
Cuando la mermelada espese, retira el cazo del fuego y deja que se enfríe unos minutos.
Transfiera la mermelada a un tarro y déjela enfriar completamente antes de taparla y refrigerarla.
La mermelada se conserva en el frigorífico hasta dos semanas.
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